sábado, 6 de agosto de 2011

Por favor, entiéndelo.

La vida no es un juego, pero cada vez siento que te la tomas de una manera menos formal, como algo de niños,sin importancia ni sentimientos ni personas ligadas a otras. La manera en que te enfrentas a los problemas, el modo que tienes para dirigirte a mi cuando te molesta algo, tu violencia verbal, tus pensamientos de odio y rencor y tu indiferencia hacia mi, me hace pensar en que quizás no somos el uno para el otro como pensábamos, o quizás yo sola me regodeaba con ese pensamiento día a día y tu pensabas en que era otra conquista más, que con unas pocas palabras te podías deshacer de la mujer que cayó a tus pies sin pensarlo dos veces.
No es necesario pedir un poco más de cariño, sólo tiene que llegar, pero no puedo seguir dándote sin recibir, no puedo agotarme.
Seré materialista, pero quiero una cámara para mañana, si no me dan una cámara mañana, los mato a todos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

No te importo.

ya no ...

Léase: auto-destrucción.


Solo es necesario un gesto, una mirada o una palabra que no nos parezca, para hacernos pensar (y recordar, la mayor parte del tiempo) en todo lo malo que nos ha acontecido:
Cosas del pasado, creídas enterradas en lo más hondo de nuestro subconsciente, pero decididas a presentarse en nuestro cerebro fugazmente  ante cualquier indicio de molestia o tristeza, tentándonos a acabar con todo, por el dolor que nos provocan esos recuerdos, o en algunas personas, el imaginarse cosas que “podrían suceder” terminan acabando con sus esperanzas y ganas de seguir adelante, suposiciones que nos llevan a la más profunda de las angustias.
Causantes de estos pensamientos masoquistas, son los celos, la envidia, el odio, la tristeza, la rabia o incluso en casos más extremos hasta la misma felicidad, de la cual creemos que no durará para siempre.
¿Entonces deberíamos no sentir nada, ser indiferentes frente a los sucesos (léase de cualquier tipo) para no martirizarnos cada vez que suceda algo que este más allá de nuestro entendimiento?

lunes, 1 de agosto de 2011

PUTA QUE ME DAÍ RABIA CONSHETUMADRE. PREDICAI Y NO PRACTICAI POR LA RE CHUCHA.

Se nos detiene el tiempo.

Siento que el mundo desaparece cuando estamos juntos, que solo somos tu y yo flotando en un espacio desconocido. Bromas y pequeños juegos que me hacen amar cada parte de tu cuerpo, cada sentimiento, risa, mirada o molestia por nada. El tiempo se nos acorta cada vez que nos besamos.
Y en mi boca, siempre conservo el sabor de tus labios, como un recuerdo, que puedo volver a revivir cada vez que se me antoje.